Entre ellos un relato para Vinalia que me está volviendo loquillo, me crece el tupé cuando lo escribo.
Se titula Exchange Student from Mars (Estudiante de intercambio del planeta Marte).
He escrito mil versiones. La experiencia me dice que la primera siempre es la mejor, pero que se vaya a tomar por el riau la experiencia, ¿que no? Nueva Experiencia, ¿que no? Nueva Esperanza. Nueva Esperanza Blanca. Nueva Experiencia Bianca, sin atributos. Siempre hay que zarandear a la experiencia, echar abajo el tótem de la experiencia, poner una presa en el río de la experiencia, hacer una experiencia cuadrada de la experiencia circular, lo que sea.
Ahora mismo tengo dos versiones: un diálogo loco, poseído, a tres cabezas. Tres cabezas como de tres muñecos poseídos (aunque el exchange student es, digamos que sí, el abductor) y otra, la original, en la que el exchange student monologa entre las cabezas sexuales. En realidad, el texto es el mismo en ambas versiones.
Well…
Tengo la A.
Tengo la B.
Tengo la D.
Tengo la U.
Tengo la C.
Tengo la C.
Tengo la I.
Tengo la O.
Tengo la N.
Tengo la S.
Tengo la E.
Tengo la X.
…
También estoy leyendo Las benévolas. Ciento y pico páginas y ya se ha puesto muy feo el asunto, en Ucrania.
También estoy leyendo la novela inédita de un amigo. Me la ha enviado para que le dé mi opinión.
También vamos a grabar unos temas este sábado. Para grabar y para tener algo grabado y que algún bajista pueda sustituirme, ya que voy a dejar de tocar por una buena temporada. Ya no tengo tiempo ni energía suficiente. Sobre todo, por algo que ya sabía: que no soy el típico tipo renacentista, un tópico. Muy al contrario, necesito concentrarme en una sola cosa artística. No puedo hacer algo y no estar implicado al cien por cien. Y si hay dos cosas, una de las dos acaba acusando mi falta de entusiasmo, y esas cosas soy yo, porque yo las hago, y las elijo.
He bajado el pistón en el blog para concentrarme en otras cosas.
También estoy aprendiendo euskera. Los verbos son muy putos.
También estoy leyendo la Constitución y el Estatuto. Las cosas se ponen chungas por la crisis.
En los últimos años he comprendido totalmente en qué consiste el fascismo y cómo permanece latente entre/en nosotros.
Menos mal que las cosas no están tan chungas como en Ucrania, ciento y pico páginas (y quedan casi 900), Las benévolas.
Hace tres fines de semana, los Horses tocamos en el Gaztetxe de Leioa con Paralítikosy Los Vibradores. El viernes pasado, en el Gazte Lokala de Deusto, con RadioAktiva y Jaakko & Jay. Os dejo aquí unas fotos nuestras. Gracias a todo el mundo, a los fotógrafos, al bajista de Paralítikos y al de RadioAktiva, por el ampli, y a Jaakko & Jay, que me regalaron su disco y es buenísimo, no paro de escucharlo.
en abril del 2007 me propuse la recopilación del material de Vinalia Tripperspara llevarlo digitalmente a la red y así tenerlo «a mano» de todo el mundo que quisiera leer o echar un vistazo a los números que con tanto cariño sacamos en su día, junto con los desplegables de Poemash, los Vinalia Bolsillo, y todos aquellos flyers de fiestas de presentación y encuentros de editores independientes que íbamos haciendo.
éramos Vicente Muñoz Álvarez, Alfonso Xen Rabanal, Ángel Córdoba (Cusco) y yo misma.
me quedé un poco en el camino, casi casi al final del proyecto, y ahora me propongo terminarlo.
no queda mucho.
sirva esta Tierra Purapara que sepáis que el proyecto no sólo va a concluir, el colocarlo todo en el blogdel fanzine, sino que hay detrás un bizarro y gran acontecimiento…
os mantendré informados… pero ya está en el horno, ya se está cociendo, unos años más pero la misma ilusión y algunas mentes nuevas que aportan otra frescura…
.
larga vida a Vinalia Trippers! por la nueva tripulación brindo!
& que nuevos
Es que es una panza de jirones
apocalípticos vestida
y yo no sé lo que rumia el tiempo,
me desconcierta nota a nota
con cierto violín burlesco;
no varía mucho,
pero llega el chirrido a devolver el tono suave
en el complejo pie del siglo nuevo
que tonto vi como la semana nueva,
el mes nuevo, el año nuevo:
ascenso, cúlmen, descenso;
pero soy incapaz de profecías,
pues el asombro no dice escombros,
no dice vida, no dice muerte,
y la inercia no dice tanto;
produce luz su movimiento
de camino desesperado.
An image of my grandmother
her head appearing upside-down upon a cloud
the cloud transfixed on the steeple
of a deserted railway-station
far away
An image of an aqueduct
with a dead crow hanging from the first arch
a modern-style chair from the second
a fir-tree lodged in the third
and the whole scene sprinkled with snow
An image of a piano-tuner
with a basket of prawns on his shoulder
and a firescreen under his arm
his moustache made of clay-clotted twigs
and his cheeks daubed with wine
An image of an aeroplane
the propellor is rashers of bacon
the wings are of reinforced lard
the tail is made of paper-clips
the pilot is a wasp
An image of the painter
with his left arm in a bucket
and his right hand stroking a cat
as he lies in bed
with a stone beneath his head
And all these images
and many others
are arranged like waxworks
in model bird-cages
about six inches high.
.
.
.
.
LA MISMÍSIMA IMAGEN
A René Magritte
Una imagen de mi abuela
su cabeza aparece dada la vuelta sobre una nube
la nube atravesada por la torre
de una estación ferroviaria desierta
a lo lejos
una imagen de un acueducto
con un cuervo muerto colgando del primer arco
una silla de estilo moderno del segundo
un abeto afincado en el tercero
y toda la escena rociada de nieve
una imagen de un afinador de pianos
con una canasta de gambas sobre su hombro
y una pantalla para chimeneas bajo el brazo
su bigote hecho de ramitas coaguladas con barro
y sus mejillas embadurnadas con vino
una imagen de un aeroplano
su hélice son lonjas de tocino
sus alas son de manteca de cerdo reforzada
la cola está hecha de ganchos para papel
su piloto es una avispa
una imagen del pintor
con su mano izquierda en un balde
y su mano derecha acariciando un gato
mientras se recuesta en la cama
con una piedra bajo su cabeza
y todas estas imágenes
y muchas otras
están dispuestas como figuras de cera
en jaulas para pájaros a escala
de unas seis pulgadas de alto.
.
.
. En La isla tuerta, 49 poetas británicos (1946-2006). Selección, traducción, prólogo y notas de Matías Serra Bradford (Lumen, 2009)
Autor: Rabanal, Luis Miguel
González, Amancio (Iustraciones)
Lugar y fecha de edición: León 2009
Editorial: Eolas Ediciones (Colección Seinne)
Páginas: 93
Encuadernación: Rústica
Idioma: Español
ISBN(13): 9788493689278
“Hablar de la extraña intensidad de Mortajas es hablar del espesor que acaban por tomar en sus poemas las formas del acecho. Da reparo y pavor, a partes iguales, hacer de esta lectura un simple acto comercial, una operación retórica. Se aparece más bien todo el libro como un solo poema entrecortado y hecho lascas y escamas, cubierto por un sistema de poderosas implicaciones que convierte al lector en algo más: en testigo, en cómplice, en visitante mudo y responsable que se mueve entre una galería de presencias inconcretas y de imágenes sobrevoladas que él no comprende porque le rebasan pero que están ahí, pesando oscuramente en el aire y llenándolo del zumo decisivo de una voluntad incontestable, la voluntad de quien desea que las palabras sean la corriente activa que ha de decidir su destino.”
The priest shakes and twists on the altar like a mad drunk foxy lady as he hears the call of the devil that chants amongst the heads of the white rose Anglo-Saxon country congregation. They are burning inside in silence.
–Set the banks and the confessional boxes on fire, take your clothes off and throw them towards the flames. It is the warmth of damnation what shall clothe you up from now on. Jump over the fire in luxury and lay in animal lassitudes as the chants of the Lord reverb on the high temple’s vault –shout-whispers the priest.
–La negra echó en la cama y la blanca quedó observándola. Llevaba un tanga de panza de serpiente que se le ajustaba sujetando los lugares exquisitos; sabiéndose mirada, hacía gestos perezosos y jugaba con las sábanas. Estaba laxa pero excitada al relente del aire…–declames a boy reading a book.
Altars of madness. The congregation –a crazy mess of them– fucks and sucks as a thousand body monster, noising as pigs’ screaming and sheep bleating, and they speak all kind of speeches, filthy and loose, or scream madly in a silent shock trance. Their tongues slip in and out, and their eyes look like crazy while penetrating the core of everything they capture.
There is a woman that is telling a secret story to another one, and they are the two only people that keep still sat on the wooden bank; but the eyes of the one that speak-whispers already show the signs of depravation, while the other just keeps sitting still, thinking and thinking. But there’s nothing to think –nothing to think–, for as higher as she might think, she keeps on finding out there is a limit to her poor human capacity.
Los profetas y las tierras, la confianza que da asc… Se me olvidó anunciar aquí los nuevos libros de Hugo Larrazabal y José Blanco (amboseditados por Baile del Sol).
También se presentan en Madrid junto con todo esto en lo que andan Juanje y compañía.
“No pain, no gain” («Sin dolor no hay beneficio»)
Jane Fonda
Lo más insoportable de la existencia es lo que más valoramos en el arte.
Para nuestros tratos con lo más insoportable es para lo que necesitamos el arte.
El arte trágico es aquel que trata de lo más insoportable, es el más conmovedor y es también el arte más bello, porque la belleza, forma cifrada del placer, es lo que hace soportable lo insoportable, lo que nos permite abrir los ojos a ello y, por lo tanto, debe ser equivalente en altura a la hondura y gravedad de lo insoportable, para poder soportarlo y tratar con ello.
Pero la vida no es simétrica, y así la combinación de lo insoportable y la belleza tampoco se da en proporciones exactas, aunque sí en un rango, entre unos límites más allá de los cuales, el arte, simplemente, o no se da o se da con otros fines también necesarios para vivir, aunque en el fondo siempre está lo mismo: nuestro trato con lo insoportable.
Como lo insoportable y la belleza no se combinan simétricamente con plena exactitud, no se anulan o acoplan del todo, y así tenemos, en el rango del arte trágico, arte más bello y arte más insoportable, dándose la circunstancia, además, de que las condiciones en que nos enfrentamos al arte son variables, según nuestro estado de ánimo, según nuestra historia y según nuestra sensibilidad.
Esta canción, Tattoo, de los Who, especialmente en este vídeo, ha resultado casi del todo insoportable para mí. La había estado escuchando estos días en el coche, y me gustaban mucho sus melodías y armonías. Me gustaba mucho la canción, pero tuve la impresión de que la letra era algo gratuita, cosa no demasiado descabellada de pensar en el rock.
Busqué canción en goear y no la encontré. La busqué en youtube y encontré esta versión. Poco tiempo antes había buscado la letra, porque no acababa de entenderla completa al escucharla en el coche. Ahora entendía totalmente su sentido literal. Pero al volver a escuchar la canción conociendo la letra (quizá la escuché mentalmente al leer la letra), el sentido de la canción, es decir, aquello que muestra la canción, se reveló en toda su hondura, inesperadamente, en la forma un abismo en el que estuve anímicamente hundido durante todo el resto del día, intentando sobreponerme, intentándolo pero sin conseguirlo hasta el día siguiente.
Esta es la canción más triste y melancólica que he escuchado jamás. Especialmente en esta versión, con la introducción de Townshend todo puesto, como si mirase hacia adentro ante miles de personas –así es– o como si estuviese apenado, humildemente apenado, o como si necesitase el estado alterado para hacer canciones así o como si lo necesitase para soportarlo todo, y también por debilidad, por todo ello. Parece, por un momento, un hombre derrotado, apenado, cansado. Es el efecto del alcohol y otras sustancias: después de unas horas, el placer y el dolor (en forma de cansancio y postración, de párpados que caen) se encuentran. Y la absoluta diligencia y el indiscutible ímpetu con el que empieza a tocar la canción, sin embargo… Y la seriedad brutal de Moon a la batería. Daltrey también. Serios. Puestos. Mirando hacia ello… Casi me mata de pena esta canción.
Las melodías y las armonías de esta canción tienen una influencia clara: los Beach Boys. Esas canciones absolutamente melancólicas de Brian Wilson como “In my room” o “The girls in the beach”. Sé que a los Who les gustaban mucho los Beach Boys, y la influencia es clara.
La melancolía es la conciencia de la soledad y la muerte, y remite siempre a la niñez o la adolescencia, porque es entonces cuando aparece; y en ella están los dolores íntimos, los amores correspondidos o no, los incomprendidos, los nunca suficientemente amores o los amores más plenos que se pueda imaginar: todos ellos pasarán, y quedarán como fueron, siempre incompletos o erróneos, porque la vida pasará.
No sé de musicología, pero esas melodías prolongadas, suspendidas en el tiempo, y ampliadas por la armonía de las dos voces (la armonía y lo profundo parecen ser siempre corales), son la expresión de un estado de introspección, de meditación grave, se diría que casi al borde del llanto (pero no hay llanto porque aquí el llanto no tiene sentido ni destinatario), al borde del temblor, quizá, que acaba por fijarse en una expresión glacial de rictus triste que asiste a la fugacidad de todo. Es la madurez con respecto a la muerte.
Creo que hay un momento en que todo el mundo tiene conciencia de la soledad radical que significa ser un individuo y de la soledad ante la muerte.
Ese momento es el momento más importante en la vida de una persona. La puede destruir de distintas maneras o hacer que se decante por distintas reacciones… Negación y olvido, quizá; olvido eterno u olvido temporal; o asunción total y reacción inmediata. Y las distintas maneras de reaccionar tras la asunción.
El tatuaje, bajo la pátina de falsa inocencia o falso naíf y el humor de una narración teñida de una brutalidad proletaria inglesa que, en combinación con el sentimiento melancólico (tan ligado a la niñez y por lo tanto a la familia, aquí divorciada), me resulta totalmente aniquiladora; el tatuaje, todas las elecciones que definirán nuestra identidad en el mundo, nuestro destino, algo fijo a lo que agarrarse hasta la muerte, cuando lo demás, lo más amado, especialmente, no esté; el tatuaje, algo necesariamente superficial (necesitamos la superficialidad, la belleza superficial también, para no perecer ante lo insoportable); el tatuaje, algo unidimensional, una sola oportunidad, eliges un camino u otro, tatuaje o no tatuaje, ese tatuaje o aquel otro, pero te lo llevarás todo contigo, solo, sin que el “cirujano de la piel” (¿Dios?) intervenga en absoluto, hasta la muerte.
Parece que Manuel Vilas siempre tiene razón. Lo digo por los Who y por su “me está matando vivir una sola vida”, de su poema “El inmaduro”.
En la introducción anegada de patetismo de Pete Townshend, éste empieza por decir que la canción es sobre los hombres, sobre qué hace hombre a un hombre. Bromea con ese gag de levantarse la guitarra para enseñar qué es lo que hace hombre a un hombre. Pero después del chiste, renuncia a explicar de qué va realmente la canción y dice al público: “Bueno, ya veréis vosotros de qué va”.
A veces, en medio del flujo de vida, energía y alegría alimentado de afectos, juegos, estímulos, colores, veo a mi hijo, de cuatro años, detenerse a pensar. A veces, el gesto, los ojos, se le tornan serios y graves, profundos. Y me pregunto en qué estará pensando o qué estará entreviendo o sintiendo.
Porque, como dijo Iosu Expósito, de Eskorbuto, gran fan de los Who, por cierto:
«Los problemas los crean los profesores a sus alumnos, realmente solo existe un problema y el problema es que solo se muere una vez.
Tranquilo, no te des prisa en resolverlo».
. Letra de la canción Tattoo, Tatuaje:
Me and my brother were talking to each other (mi hermano y yo estábamos hablando)
‘Bout what makes a man a man (sobre qué hace a un hombre un hombre)
Was it brain or brawn, or the month you were born, (si era el cerebro o la fuerza, o el mes en que naciste)
We just couldn’t understand (no lo podíamos dilucidar)
Our old man didn’t like our appearance (a nuestro viejo no le gustaba nuestro aspecto)
He said that only women wear long hair (decía que solo las mujeres llevan el pelo largo)
So me and my brother borrowed money from Mother (así que yo y mi hermano le pedimos dinero a mi madre)
We knew what we had to do (sabíamos lo que teníamos que hacer)
We went downstairs, past the barber and gymnasium (bajamos las escaleras, tras el barbero y el gimnasio)
And got our arms tattooed (y nos tatuamos los brazos)
Welcome to my life, tattoo (bienvenido a mi vida, tatuaje)
I’m a man now, thanks to you (ahora soy un hombre, gracias a ti)
I expect I’ll regret you (imagino que me arrepentiré de ti)
But the skin graft man won’t get you (pero el cirujano de la piel no te atrapará)
You’ll be there when I die (estarás ahí cuando muera)
Tattoo (tatuaje)
My dad beat me ‘cause mine said «Mother» (mi padre me pegó porque el mío decía “Madre”)
But my mother naturally liked it and beat my brother (pero, naturalmente, a mi madre le gusto y pegó a mi hermano)
‘Cause his tattoo was of a lady in the nude (porque su tatuaje era de una mujer desnuda)
And my mother thought that was extremely rude (y mi madre pensó que eso era extremadamente grosero)
Welcome to my life, tattoo (bienvenido a mi vida, tatuaje)
We’ve a long time together, me and you (hemos pasado mucho tiempo juntos, tú y yo)
I expect I’ll regret you (imagino que me arrepentiré de ti)
But the skin graft man won’t get you (pero el cirujano de la piel no te atrapará)
You’ll be there when I die (estarás ahí cuando muera)
Tattoo (tatuaje)
Now I’m older, I’m tattooed all over (ahora soy más mayor y estoy todo tatuado)
My wife is tattooed too (mi mujer está tatuada también)
A rooty-toot-toot, A rooty-tooty-toot-toot
Rooty-toot-toot tattoo too (tatuaje también)
To you (para ti)
Me he enterado por esta entrada de Patxi Irurzun (comparto, además, el rechazo por el actual «halo de sospecha que acompaña a «los vascos»» y sus consecuencias, por ejemplo en el caso del diario Egunkaria):
El escritor y músico (excantante del grupo Punkamine), de Bermeo, Bizkaia, Asel Luzarraga, autor de cuatro novelas en euskera, al que no he leído ni conozco, se encuentra encarcelado en Chile después de haber sido detenido el pasado 31 de diciembre bajo la acusación de colocar artefactos explosivos.
Sus amigos han puesto en marcha una página informativa y de apoyo a Asel. Dicen que Asel defiende el ideario anarquista y la no violencia, y dan cuenta de las irregularidades que rodean el caso (por ejemplo, la imputación: en la fecha de uno de los atentados que se le imputan, Asel no estaba en Chile) y piden su excarcelación.
En la página podéis encontrar toda la información actualizada:
Sólo una cosa: supongo que por las prisas, hay apartados en la versión en castellano de la web que permanecen titulados en euskera. Según entráis, a la derecha hay un PDF. Es un manifiesto que relata los hechos y apunta las irregularidades jurídicas que rodean el caso.